Palabras de María de los Ángeles Fuentes, CDHAjusco en 8vo aniversario del COPRED.

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Las personas mayores somos uno de los grupos más discriminados en este país, a pesar de que ya contamos con normatividades e instituciones de protección a nuestros derechos. 

Por esta razón, desde hace años, diversas organizaciones civiles, instituciones académicas, organismos públicos de derechos humanos, instituciones gubernamentales y legislativas hemos coincidido de que México debe firmar la Convención Interamericana  sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores; porque es el aporte más completo para desarrollar políticas públicas de envejecimiento digno.

Mientras que Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Uruguay, República Dominicana, Ecuador y El Salvador ya la firmaron, nuestro país se está quedando atrás.

Debemos abandonar el paradigma de considerarnos a las personas mayores como beneficiarias de asistencialismo, y comenzar a desarrollar un envejecimiento como sujetas de derechos.

En muchos sentidos, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), creado el 25 de noviembre de 2011, ha sido un aliado idóneo para promover una vejez sin estereotipos, pensando que la discriminación es múltiple cuando se es mujer mayor, con discapacidad, indígena o afrodescendiente, en situación de calle, migrante o persona mayor LGBTTTI.

En la Convención Interamericana se enarbola el derecho a la autonomía, lo que ubica a las personas mayores como sujetas protagónicas que visualizan la dignidad de su vida en un contexto de intergeneracionalidad.

El COPRED ha desarrollado muchas campañas de promoción, con excelentes resultados.

En 2018 y 2019 el Copred realizó dos campañas focalizadas a la no discriminación de las personas mayores. Se utilizaron mensajes contundentes para no infantilizar a este sector etario, como:

“Persona mayor es tener derecho a decidir sobre mi cuerpo, amor y vivir libremente”.

“Las personas mayores han tomado decisiones a lo largo de su vida. No las desacredites ni descalifiques. Respeta su autonomía.”

Coincido con la Dra. Verónica Montes de Oca, coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento de la UNAM, de que en el tránsito de un enfoque asistencialista a un enfoque de derechos, las personas mayores deben ser el centro de las acciones, discusiones y tomas de posición en materia de política pública”.

Esto no podemos lograrlo solas las personas mayores, necesitamos el apoyo de la ciudadanía en general y de instituciones como el COPRED.

Desde el trabajo con el Comité de Derechos Humanos Ajusco AC, para mí ha sido un gran honor colaborar de cerca con el COPRED, y también como integrante de su Asamblea Consultiva.

En lo personal, he dedicado muchos años de mi vida a la promoción de los derechos humanos, y nunca me había sentido en un espacio de igualdad, como en la Asamblea del COPRED.

Mi experiencia en esta Asamblea ha sido enriquecedora para el corazón, he podido conocer a personas valiosísimas en la defensa de los derechos humanos y actuar en conjunto con ellas. Muchas gracias a todas las personas que lo han hecho posible.

Debemos cambiar la mirada de una vejez apática, formada en las largas filas de espera de apoyos sociales, para vernos como lo que realmente representamos las personas mayores, un importante sector económico, político, social, cultural y que aporta mucho a este país.

México debe ratificar la Convención Interamericana porque “es el instrumento a nivel mundial más importante, de vanguardia, vinculante, ya entrado en vigor, y aborda una serie de perspectivas y cuestiones relacionadas con el envejecimiento”.

Combatir la discriminación no es ni ha sido una tarea fácil. Aquí es donde cobra sentido la frase célebre de Nelson Mandela: “Todo parece imposible hasta que se hace”.